Sube o baja revoluciones: elige tu práctica según tu energía
Hay días en los que despertamos como si lleváramos una pequeña tormenta dentro. Otras veces, el cuerpo va lento, denso, pesado, como si le faltara chispa. Entre estos extremos está la vida cotidiana, oscilando entre el cansancio, la prisa y los huecos de calma que intentamos encontrar.
Porque no siempre necesitamos más intensidad. Tampoco siempre nos conviene relajarnos.
A veces toca subir revoluciones. A veces bajarlas. Y ahí está la magia.