Pasamos horas frente a pantallas. El cuello se adelanta, los hombros se elevan sin darnos cuenta y la respiración se vuelve superficial. Con el tiempo, el cuerpo habla en forma de rigidez, dolor o cansancio constante.
Desde el yoga, esta tensión no se entiende solo como un problema postural, sino como una acumulación de carga física, mental y emocional. Los hombros y escápulas —la movilidad escapular—, zona de sostén y coordinación de movimientos del brazo, se convierten en un lugar donde retenemos más de lo que creemos.
Al final del artículo te muestro unos ejercicios básicos que pueden ayudar a liberar desde el cuerpo. Qúedate y lee hasta al final para empezar a soltar tensión, recuperar espacio en la respiración y devolver ligereza a la parte alta del cuerpo, con una práctica sencilla y consciente que puedes integrar en tu día a día.
