Origen del Surya Namaskar (Saludo al Sol)
Aunque hoy en día es una de las secuencias más conocidas del yoga moderno, el Surya Namaskar —o Saludo al Sol— no aparece en los textos clásicos del yoga como los Yoga Sutras de Patanjali o el Hatha Yoga Pradipika. Su historia, de hecho, es mucho más reciente… y tiene un origen bastante curioso.
Una historia moderna con raíces tradicionales
Uno de los primeros registros escritos del Surya Namaskar tal como lo conocemos fue publicado en 1929, en un pequeño libro titulado:
“The Ten Point Way to Health: Surya Namaskars”
(La vía de la salud en 10 pasos: Saludos al Sol)
El autor fue Bhawanrao Shriniwasrao Pant Pratinidhi, rajá del pequeño estado de Aundh, en la India. Allí proponía una rutina diaria de 10 movimientos corporales enlazados, recomendada como ejercicio físico, práctica de disciplina y cuidado personal. Lo interesante es que esta propuesta no se consideraba en ese momento una secuencia de yoga, sino una especie de “gimnasia consciente” basada en la tradición india.
Inspiración en las artes marciales
Muchos de estos movimientos estaban inspirados en las rutinas de calentamiento de las artes marciales tradicionales de la India, que ya se practicaban mucho antes de la colonización británica. También tenían cierta raíz devocional: formas físicas de reverencia al sol como fuente de energía y vida.
En plena ocupación británica, el rajá quiso reivindicar el cuerpo como símbolo de identidad cultural. El mensaje era claro: recuperar lo propio, tanto física como espiritualmente.
¿Y cómo entró en el yoga?
Con el tiempo, grandes maestros como Krishnamacharya, Pattabhi Jois y Swami Sivananda incorporaron esta secuencia dentro de sus métodos de enseñanza yóguica. La adaptaron, la pulieron, le dieron estructura respiratoria, la integraron con mantras… y así, lo que era una secuencia física se convirtió en una de las prácticas más icónicas del yoga moderno.
La secuencia original (1929)
La versión que publicó el rajá incluía 10 posturas básicas, realizadas en flujo continuo. No usaba nombres en sánscrito, así que aquí te la dejo adaptada con una terminología más clara y actual:
- Samastitihi – De pie, manos al pecho (posición de inicio)
- Uttanasana – Flexión hacia delante
- Ashwa Sanchalanasana – Zancada hacia atrás (pierna derecha)
- Adho Mukha Svanasana – Perro boca abajo
- Chaturanga Dandasana – Plancha baja o flexión
- Bhujangasana – Cobra
- Adho Mukha Svanasana – De nuevo, perro boca abajo
- Ashwa Sanchalanasana – Zancada hacia delante (pierna derecha)
- Uttanasana – Flexión de pie
- Samastitihi – Vuelta al centro
La secuencia original del Surya Namaskar publicada por el rajá de Aundh en 1929 no incluía indicaciones precisas sobre la respiración como lo hacen hoy las versiones adaptadas por los linajes yóguicos. Tampoco utilizaba los nombres en sánscrito, sino que simplemente describía los movimientos en términos físicos. Era una propuesta de “disciplina corporal” rítmica, no formalmente yóguica.
¿Cómo fluía la respiración en esa versión original?
En esa propuesta original:
- La respiración era natural y libre, no sincronizada de forma estricta con cada movimiento.
- La secuencia se realizaba de forma rítmica, con un enfoque en la continuidad del movimiento más que en el control respiratorio.
- Algunos registros orales y testimonios posteriores sugieren que se inhalaba al extender el cuerpo (por ejemplo, al levantar los brazos) y se exhalaba al flexionar o plegarse (por ejemplo, al llevar las manos al suelo), lo cual coincide con la lógica respiratoria del yoga moderno.
Fuente: Ver imagen original
El Saludo al Sol clásico (versión moderna de 12 pasos)
Con el paso de los años, el Surya Namaskar se adaptó a prácticas yóguicas más completas. Aquí te presento una versión con nombres más accesibles y en línea con cómo suelo enseñarlo en clases:
- Tadasana – Manos en Anjali Mudra al corazón (exhala)
- Urdhva Tadasana – Brazos hacia el cielo, mirada arriba (inhala)
- Uttanasana – Flexión hacia delante (exhala)
- Anjaneyasana (pierna derecha atrás) – Rodilla al suelo, corazón abierto (inhala)
- Phalakasana – Postura de la tabla (retén el aire)
- Ashtanga Namaskara –Ocho apoyos en el suelo o Transición con cuatro apoyos – Rodillas, pecho y barbilla al suelo (exhala)
- Bhujangasana – Cobra, sin tensar hombros (inhala)
- Adho Mukha Svanasana – Perro boca abajo (exhala)
- Anjaneyasana (pierna izquierda adelante) – Zancada (inhala)
- Uttanasana – Flexión hacia delante (exhala)
- Urdhva Tadasana – Brazos arriba, abre el pecho (inhala)
- Tadasana – Manos al corazón (exhala)
💡 Nota: Una vuelta completa implica hacer la secuencia con la pierna derecha adelante en la zancada, y luego otra vuelta con la pierna izquierda. Así equilibras los dos lados del cuerpo.
¿Esto es yoga?
La respuesta es: sí, si lo haces con consciencia. Aunque su origen es más físico que espiritual, el Surya Namaskar se ha convertido en una meditación en movimiento. Puedes usarlo como calentamiento, como práctica completa o como ritual personal de conexión con tu energía y tu respiración.
Y como siempre en Yoga Sin Postureo:
No se trata de hacer la postura perfecta. Se trata de sentirte presente, respirar y respetar tu cuerpo.


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