¿Qué es Yoga? (Yoga Sutras 1.1 - 1.4)
Los primeros sutras de Patanjali nos detallan una introducción al yoga, mostrándonos que va mucho más allá de solo hacer posturas. Se trata de calmar las fluctuaciones de nuestra mente para llegar a un lugar de paz y claridad interior. Vamos a desglosarlo:
(1.1) Atha yoganusasanam ("Ahora, la enseñanza del yoga comienza")
Este sutra nos dice que el yoga comienza en el momento en que estamos listos. No importa en qué punto de tu vida estés, siempre puedes empezar. Es como decir: "Ahora es el momento perfecto para empezar a practicar y descubrir algo más profundo de ti".
(1.2) Yogas chitta vritti nirodhah ("Yoga es la cesación de las fluctuaciones de la mente")
Aquí es donde Patanjali nos aclara que el yoga no solo trata de posturas físicas. Lo que realmente hace el yoga es calmar esas fluctuaciones mentales: los pensamientos, las emociones y las preocupaciones que nos distraen. Al hacerlo, podemos experimentar una mente más tranquila, que es el verdadero propósito del yoga.
(1.3) Tada drashtuh svarupe avasthanam ("Entonces, el observador se establece en su propia naturaleza")
Cuando la mente se calma, el "observador" (esa parte de nosotros que está consciente y presente) puede finalmente establecerse en su verdadera naturaleza. Dejas de ser arrastrado por los pensamientos y empiezas a ver quién eres realmente, más allá de las preocupaciones diarias.
(1.4) Vritti sarupyam itaratra ("En otro caso, las fluctuaciones se identifican con el observador")
Este sutra nos dice que, si no estamos atentos, tendemos a identificarnos con lo que estamos pensando o sintiendo en ese momento. Pero en realidad, no somos nuestros pensamientos ni nuestras emociones. Somos el observador que los ve. El yoga nos ayuda a recordar esto y a no perdernos en las fluctuaciones mentales.
En resumen, estos primeros sutras nos muestran que el yoga es una práctica para calmar la mente, para dejar de identificarnos con todo lo que nos distrae y para comenzar a conectar con nuestra verdadera esencia. Todo empieza en el momento en que decidimos hacerlo.
¿Qué papel juega la práctica física: las asanas?
Cuando pensamos en yoga, lo primero que nos viene a la mente suelen ser las posturas o asanas. Es normal, porque hoy en día es la parte más visible de la práctica. Pero si nos vamos a los textos más antiguos, como los Yoga Sutras de Patanjali (siglo III a.C - siglo V d.C), apenas encontramos referencias a las asanas, y cuando se mencionan, solo se habla de la postura estable y cómoda para meditar en el sutra (2.46:) sthira sukham asanam, es decir, no se trata solo de esfuerzo físico, sino de encontrar un equilibrio entre estabilidad (sthira) y comodidad (sukham), permitiendo que el cuerpo se asiente sin tensión para facilitar la concentración y la meditación.
No es hasta en el texto Hatha Yoga Pradipika (siglo XV) cuando empiezan a aparecer más posturas descritas como parte del camino del yoga. Y esto tiene mucho sentido: el yoga no ha sido algo estático, sino que ha ido evolucionando y absorbiendo influencias a lo largo de los siglos. Lo que hoy conocemos como práctica física es el resultado de esa transformación.
Entonces, ¿qué papel juegan las asanas? Más allá de la flexibilidad o la fuerza, juegan un papel crucial en la práctica de los primeros sutras de Patanjali, ya que nos ayudan a preparar el cuerpo para alcanzar el estado de calma mental que se menciona en ellos.
(1.1) Atha yoganusasanam ("Ahora, la enseñanza del yoga comienza")
Las posturas sirven como un punto de inicio para cualquier práctica de yoga. Al trabajar con el cuerpo, preparamos nuestra mente para centrarnos y enfocarnos. Las asanas nos ayudan a estar presentes en el momento, a desconectar de las distracciones y a crear un espacio en el que podemos explorar y entender nuestra mente.
(1.2) Yogas chitta vritti nirodhah ("Yoga es la cesación de las fluctuaciones de la mente")
A través de las posturas, liberamos tensiones físicas, lo que también alivia las tensiones mentales. El cuerpo se convierte en una herramienta para calmar la mente: al mantener una postura, podemos enfocarnos en la alineación y la respiración, lo que disminuye las fluctuaciones del pensamiento. El control y la estabilidad en las asanas nos enseñan a mantener esa misma estabilidad mental.
(1.3) Tada drashtuh svarupe avasthanam ("Entonces, el observador se establece en su propia naturaleza")
Cuando la mente está tranquila y el cuerpo equilibrado, podemos observarnos de manera más clara. Las posturas nos ayudan a sentirnos enraizados y estables, lo que nos permite conectar con el "observador" interno, esa parte de nosotros que es consciente y está más allá de los pensamientos.
(1.4) Vritti sarupyam itaratra ("En otro caso, las fluctuaciones se identifican con el observador")
Las posturas nos permiten romper la identificación con nuestros pensamientos y emociones. Si estamos tensos o incómodos en una postura, es fácil que nuestra mente se descontrole. A medida que trabajamos en las posturas y buscamos un estado de relajación, aprendemos a reconocer que no somos nuestros pensamientos, sino los observadores de ellos. Esta distinción es clave para reducir la identificación con las fluctuaciones mentales.
Está claro que las posturas en el yoga no son solo ejercicios físicos, sino herramientas poderosas que nos preparan para la paz mental, nos enseñan a calmar la mente y nos permiten conectarnos con nuestra verdadera naturaleza. Practicar asanas es, por tanto, una parte fundamental para experimentar los beneficios de los primeros sutras de Patanjali.
¿Y a ti? ¿Cómo te resuenan estos primeros sutras de Patanjali?
| YogaSinPostureo
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