Los Koshas desde la Atención: un viaje hacia Dharana y Dhyana
INICIO – Respiración consciente y presencia interior
Comenzamos con Dirga Pranayama, la respiración completa:
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Inhala lentamente: llena primero la parte baja del tórax hacia el abdomen, luego las costillas y finalmente el pecho hacia la clavícula.
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Exhala suave: vacía el pecho, luego las costillas y al final deja que el abdomen se relaje por completo.
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Repite durante unos minutos, haciendo una breve pausa al final de cada exhalación.
Luego, entramos en una práctica meditativa con el mantra So Hum durante 5 minutos:
“So” (सो) se asocia con la inhalación y significa “eso”, refiriéndose al universo, la conciencia universal.“Hum” (हम्) se asocia con la exhalación y significa “yo”, el ser individual.
Observa cómo las capas internas se van calmando… cómo todo se va aquietando.
CALENTAMIENTO – Preparando el terreno (Annamaya y Pranamaya Kosha)
VINYASA – Dinamismo con intención
Fluimos con Surya Namaskar (saludo al sol) y posturas de pie con equilibrio, como:
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Vrksasana (Postura del árbol)
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Garudasana (Postura del águila)
Estas posturas no solo fortalecen el cuerpo y activan la energía, sino que también invitan a la interiorización: requieren un enfoque tan fino que los sentidos comienzan a recogerse hacia dentro (pratyahara), desconectándose de estímulos externos.
Aquí se activa la atención plena, se cultiva la presencia sostenida, y se prepara el terreno para atravesar manomaya kosha (la mente pensante) y entrar en vijnanamaya kosha, la capa del discernimiento.
POSTURAS EN EL SUELO – Escucha, reflexión y sabiduría
Desde el suelo, exploramos el cuerpo con variantes de Janu Sirsasana (Postura de flexión de cabeza a rodilla), entre otras posturas sentadas que invitan a recoger la energía y volver la mirada hacia dentro.
La intención en este bloque es el trabajo que integra el movimiento consciente con la observación interior, invitando a una escucha más sutil del cuerpo, de los pensamientos y de los mensajes que emergen desde adentro.
Poco a poco, nos vamos acercando al espacio de vijnanamaya kosha, el discernimiento que no necesita palabras.
INTEGRACIÓN SUTIL – Silencio corporal y mental
En esta fase, el cuerpo se entrega y la mente se suaviza. Utilizamos posturas restaurativas que permiten una apertura profunda sin esfuerzo, invitando al sistema nervioso a entrar en un estado de reposo receptivo.
Aquí, el cuerpo se rinde, la energía se expande en quietud, y la mente comienza a acallarse sin forzar.
Transitamos suavemente hacia anandamaya kosha, la capa de la dicha silenciosa.
Esta transición prepara el cuerpo y la mente para sumergirse en dhyana, facilitando la experiencia de ser conciencia pura, más allá de todas las capas, sin esfuerzo, sin expectativas. Solo estar.
SAVASANA – El ser que observa
Intenciones para la práctica
Reflexión final
Te leo en los comentarios 🧡
| YogaSinPostureo
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